Personal

ASÍ VIVÍ EL MADRESFERA BLOGGER’S DAY

Realmente no sabría por dónde empezar a contaros todo lo que viví el sábado en el Madresfera Blogger’s Day. No sé si empezar por el madrugón (¿Hola? desde la 1 y cuarto de la madrugada despierta porque un ratoncillo no se podía dormir por los mocos… jur!), por los nervios, por el maravilloso viaje acompañada por Jose María de La Parejita de Golpe y su mujer (¡me encantó conocerte). No sé si empezar por los reencuentros, o por los primero encuentros.

Fue todo mágico. Toda la noche pendiente del reloj, con la ropa preparada desde el día anterior, con las emociones a flor de piel y un puñao de abrazos listos para entregar. Con unas ganas indescriptibles de ver a mis chicas y de vivir la que ha sido una experiencia inolvidable.

El programa que nos tenían preparado era más que completo. Nos hablaron sobre fiscalidad, nos dieron unos tips maravillosos para trabajar en Facebook de forma más efectiva e incluso hubo tiempo para analizar el impacto de los bloggers e influencers y cómo los blogs se han convertido en un medio de comunicación. Maravillosas profesionales que compartieron con nosotras y nosotros sus conocimientos y su experiencia de muchísimos años como blogueras para ayudarnos a crecer y a no perder de vista nuestros objetivos y nuestros sueños. Gracias Patricia de Community Madre, Ana Belén de Consultoría Blogger, Lucía de BabyBaballa, Clara de Saquito de Canela, Carolina de Mama Instincts, Clara Ávila y la súper jefa Mónica de la Fuente de Madresfera.

Hubo tiempo para el café, para las risas (¡¡fundamental!!), para muchas enhorabuenas por mi Jornada de Crianza (¡¡GRACIAS!!), para ponernos cara, para las fotos, para más risas… Y en mi caso para los nervios. ¡¡Muchos!!

Ya me conocéis. Soy poco técnica y muy sentía. Y no puedo hablar del Blogger’s Day desde un punto de vista teórico. Lo mío son las emociones.

Sabía que, en el caso de escuchar mi nombre, me emocionaría. Lo supe con certeza justo al empezar la entrega de premios, mientras veía emocionada el video Abraza el Caos y me acordaba de mis peques, de lo difícil que es llegar a todo y no fallarles a la misma vez, de cuánto me gustaría que estuvieran en ese momento a mi lado.

Cuando vi en la pantalla la insignia del Premio al mejor blog personal comencé a temblar ¿verdad querida Marisa? Mis manos eran puro flan ¡¡qué corte!! Pero bueno, soy así, intensa. Complicado cambiarme ya a estas alturas ja ja ja

En esos segundos pensé en Vero, de Madres Separadas. En cuanto se lo merecía. En el trabajo impecable de su blog, en el día tan maravilloso que habíamos pasado juntas. Pensé en Paula, de Amor Desmadre. En cuanto lo merecía ella también. En la ilusión que le haría, con su hija allí junto a ella, en el empujón que supondría para su blog. En esos segundos fui consciente de que, fuera cual fuera la decisión del jurado, sería justa porque mis compañeras eran maravillosas y realmente había sido muy especial compartir final con ellas.

Siempre he sido insegura. Vengo de un gremio complicado. En la música recibes pocos elogios. Si un disco funciona o una gira es un éxito es porque el artista es un crack. Si fracasa, es porque el equipo de comunicación lo ha hecho mal. Por lo tanto, estoy acostumbrada a llevarme pocas palmaditas en la espalda y bastantes palos (aunque hay excepciones eh? He tenido jefes maravillosos también). Por eso, esta situación me abrumaba y me sentía tremendamente pequeña.

Pero escuché el nombre de mi blog y de repente parecía que cientos de cañones de confeti se hubieran disparado a mi alrededor. Escuché a mis amigas gritar de alegría, aplaudirme y vi a Rocío con los brazos abiertos esperándome en el escenario y dejé de sentirme tan pequeña. En ese instante, de repente y como por arte de magia, todo cobró sentido.

Las horas detrás de la pantalla, escribiendo, quitándole tiempo a mi familia. La presión de las Jornadas de Crianza, los éxitos y los fracasos. Todas esas veces que quise tirar la toalla. Todas esas veces que decidí continuar contra viento y marea.

En ese instante, de repente y como por arte de magia, sentí que me lo merecía un poquito.

Recibir ese premio fue como una inyección de motivación, de seguridad en mí misma, de confianza. Recibirlo de manos de Rocío fue, sencillamente, indescriptible. (¡¡¡¡¡GRACIAS!!!!!)

No podía hablar entre la vergüenza y la emoción. Pero sentí el calor de todas las personas que se alegraban por mí, incluso quienes no estaban allí. Sentí el calor de mis compañeras y de mis compañeros, de mis amigas, del equipo de Madresfera.

Podría estar horas dando las gracias por lo vivido.

Gracias a todas y cada una de las personas que votaron por mí, que confiaron en mí, que creyeron que yo merecía estar en la final.

Gracias al jurado que me dio esta bonita oportunidad para seguir creciendo.

Gracias al equipo de Madresfera por haber convertido un sábado cualquiera en un día inolvidable.

Gracias a mis amigas: Maca, Blanca, Maite… ¡¡Os quiero, chicas!!. Vuestros abrazos, vuestra compañía y vuestra amistad es el recuerdo más bonito que me llevo.

Gracias a mi amiga Ana por acompañarme en un momento tan especial para mí.

Gracias a todas mis compañeras y compañeros por vuestro cariño y vuestras felicitaciones. Gracias por un compañerismo tan sano, tan bonito y tan de verdad. Gracias por darle sentido a esta comunidad.

Y sobre todo, gracias a mi familia. Mi hija y mi hijo son el motor de mi vida, mi inspiración y mi locura más absoluta. Gracias a mi marido por entenderme, apoyarme y darme alas cuando más lo necesito.

Premio Madresfera al mejor Blog Personal de 2018… que me pellizquen porque… ¡¡aún no me lo creo!!


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