MOMENTOS

Estoy convencida de que mi hija no recordará aquel pompero de La Patrulla Canina. Apenas me costó unos céntimos y acabó desparramo por el suelo minutos después de comprarlo. Pero seguro recordará los ratos de parque, haciendo pompas y corriendo como locas tras ellas. Probablemente no recordará a su muñeca Elsa, la que le trajo…