CELOS ENTRE HERMANOS
maternidad y crianza

CELOS ENTRE HERMANOS ¿CÓMO EVITARLOS?

Si todo va bien este año vamos a buscar nuestro segundo bebé. Pero nos da muchísimo miedo que existan celos entre hermanos.

No sabemos cómo prevenirlos ni como actuar ante ellos. Así que, como entiendo que es un problema que nos puede afectar a todos, he hablado con una profesional en la materia como es Natalia Pérez, psicóloga clínica infanto-juvenil. Natalia, además de ejercer en un gabinete privado y colaborar en guarderías, está creando actualmente un proyecto llamado Psico Crecer Más que tiene como objetivo “ofrecer un servicio integral a las familias y sus hijos con atención psicológica para niños y adolescentes, talleres educativos y para padres y refuerzo educativo”

¿ES FRECUENTE QUE LOS NIÑOS SIENTAN CELOS?

“Todos los niños son humanos, con sentimientos, igual que los adultos. Y como cualquier persona cuando percibe una amenaza que usurpe el amor o la atención de sus padres sentirán celos. Y lo sienten porque los celos son universales, naturales y normales. Sí. Todos sin excepciones experimentan o experimentarán en algún ocasión algún tipo de celos ya sea hacia su hermano mayor o pequeño o hacia un primo pero también pueden sentir celos de su padre, de su madre o de alguna nueva pareja de ambos.”

 

¿CUÁLES SON LOS PRINCIPALES MOTIVOS?

“La causa más frecuente está relacionada con las conductas de apego y las variaciones que dichas conductas pueden sufrir. Podríamos resumirlas así:

– Pérdida del apoyo afectivo que hasta entonces tenía.

– Desvalimiento ante cualquier amenaza de su salud física o psíquica.

– Instalación en una nueva situación caracterizada por la desconfianza, la inseguridad y el descontento al no disponer de la constante atención protectora de sus padres.

– Renuncia a continuar sus exploraciones, descubrimientos de la realidad al sentirse inseguro ante lo desconocido y no disponer de los gestos de aprobación de sus padres.

– Privación del abundante y variado flujo estimular (contacto visual y todo lo que constituya la interacción recíproca con sus padres).

– Dificultades en la comunicación y en las estrategias que debe aprender para expresar lo que necesita, para responder a lo que se solicita.

– Pérdida del modelo que hasta entonces se había identificado así como insatisfacción o frustración de cualquier deseo de hacerse semejante a él lo que constituye una disminución de la conducta de imitación y una grave dificultad para interiorizar las normas y los valores, es decir, el desarrollo social”

 

¿A QUÉ EDAD SUELEN SER MÁS FRECUENTES?

celos entre hermanos

“Los celos son normales dentro del curso evolutivo del niño y a edades tempranas tras el nacimiento de un hermanito (a partir de los 2 años hasta los 4-5 años aproximadamente). La etapa más sensible es cuando la llegada del hermanito se produce durante la fase de apego. Se consideran que tienen un valor adaptativo en cuanto a que es un sistema de regulación del niño para afrontar una nueva situación. Lo habitual es que vayan desapareciendo o reduciéndose a medida que el niño se hace mayor.

En algunas ocasiones, cuando estos celos son persistentes en el tiempo, frecuentes, de cierta intensidad y cursan con malestar significativo en la relación familiar, es cuando podemos encontrarnos con los celos patológicos que sí pueden asociarse a ciertos factores internos del propio niño, entre otras causas.”

 

¿CÓMO SUELEN MANIFESTARSE LOS CELOS ENTRE HERMANOS?

“Los celos infantiles se expresan de distintas maneras, tantas como niños y niñas que los sienten. Hay formas más visibles y otras menos.

Las formas más visibles y comunes son las rabietas, las riñas y las peleas y otras maneras menos visibles son los dolores de cabeza, dolores de barriga o apatía junto con otros síntomas que pasan desapercibidos. Estos últimos son los celos silenciosos, los que van por dentro y calan hondo porque lo mejor es que los celos broten y se expresen sin nadie que los reprima ni castigue.

Hay niños que viven los celos adoptando una actitud de replegamiento, se apartan, se aíslan. Es en estos casos cuando podemos escuchar a los padres decir: “Hemos tenido mucha suerte con Marta, no tiene celos de su hermanita”. En estos casos no se exterioriza ninguna hostilidad hacia el recién llegado ni tampoco contra mamá; se trata de una hostilidad hacia sí mismo. El niño se siente culpable de que sus padres le quieran menos.

Recordemos que es una percepción del niño, no una realidad. En estos casos, los niños pueden experimentar regresiones como por ejemplo empezar a hablar de modo extraño, pedir de nuevo biberón o volver a mojar la cama. Son manifestaciones bastante evidentes que nos deberían poner sobre aviso.”

 

¿CÓMO DEBEMOS ACTUAR LOS PADRES Y MADRES?

“Es importante que nos demos cuenta que siempre que exista amor los celos estarán presentes. Por eso es muy importante permitir a nuestros hijos que expresen sus emociones, y no que forcemos a suprimir determinadas actitudes negativas. Dejemos que se enfaden, pero de un modo controlado. Dejemos que nos digan lo que sienten abiertamente, ya razonaremos después si es posible. Dejemos que salga el malestar e intentemos empatizar con ellos.

Los celos duelen pero el amor, el cariño y la comprensión de los padres puede hacerlos más llevaderos.

celos entre hermanos

Una de las mejores maneras de evitar que el hijo sufra por celos es prepararle desde el embarazo. Así podrá ir asumiendo con mayor naturalidad este gran cambio que se va a producir en su vida.

  • Cuéntale que estás embarazada. Díselo antes que a personas ajenas a la familia. Si se entera por otros creerá que hay algo que quieres ocultarle. Y háblale del tema con naturalidad.
  • Implícale. Deja que participe en los preparativos para la llegada del bebé. Pregúntale qué nombre le gustaría ponerle, qué color elegiría para su habitación… Si tienes en cuenta su opinión se sentirá mayor.
  • Háblale de su hermano. Enséñale todas las ecografías, libros en los que vea cómo crece un bebé… Dile que ponga su mano en tu tripa y que hable al hermanito.
  • No dejes de informarle. Cuando ya falte poco para el parto, avísale de que vas a estar fuera unos días y explícale bien con quién se quedará.
  • Cuida tu llegada. El día que vuelvas a casa, deja que sea tu pareja quien lleve en brazos al recién nacido. Así podrás abrazar a tu hijo mayor antes que a nadie y se sentirá muy querido. Luego preséntale a su hermano y dile que como aún no sabe hacer nada él, que es “mayor”, tiene que enseñarle muchas cosas.
  • Avisa a las visitas. Pídeles que cuando vayan a casa para conocer al bebé, saluden primero al niño mayor y le traigan un detalle.

Una vez identificados los celos, los padres y demás familiares relevantes deberán consensuar una estrategia común para ayudar al niño.  Estas son algunos de los consejos que podemos seguir:

  • Es fundamental establecer un equilibrio en el trato a los diferentes hermanos de forma que no haya un trato de preferencia hacia ninguno de ellos ni se establezcan comparaciones.
  • Siempre es más eficaz alabar los aspectos positivos que recriminarle los negativos.
  • Ante conductas celosas (rabietas, desobediencia, negativismo, etc..) puede aplicarse la retirada de atención o alguna de las técnicas conductuales que se utilizan en la modificación de conducta. Si los celos suponen un reclamo de atención emocional, debemos ser capaces de dársela contingentemente a las conductas deseadas o positivas, nunca tras los episodios de celos.
  • Aumentar el tiempo en actividades y juegos de toda la familia es buen método para mejorar la comunicación y estrechar lazos.
  • Responder con tranquilidad a los episodios celosos, sin estridencias ni recriminaciones, comunicarle al niño nuestra decepción por su comportamiento y dejar de prestarle atención. Posteriormente cuando se tranquilice y, según la edad, podemos intentar razonar lo ocurrido y darle la atención emocional. No obstante, “razonar” con el niño celoso (aunque tenga edad suficiente para comprender nuestros argumentos) no funcionará siempre. Debemos entender sus conductas como síntoma de un malestar y no desde la perspectiva adulta.
  • Cuando los celos son del hermano mayor hacia otro de edad inferior puede resultar útil irle recordando de forma sutil las ventajas y “privilegios” que tiene al ser mayor (por ejemplo: acostarse más tarde o poder realizar ciertas actividades). También, para los niños a partir de los 3/4 años aproximadamente puede ser útil darles cierto protagonismo respecto a los cuidados hacia el hermano pequeño y la importancia de su ayuda para la familia. A estas edades puede ser insoportable perder todo el protagonismo debido al recién llegado. Es frecuente que las diferentes personas y familiares que visitan al bebé le dediquen una atención casi exclusiva quedando en segundo término el hermano y acrecentando sus celos.
  • La relación entre hermanos tiene su propio ciclo de desarrollo. Si el clima familiar es emocionalmente estable y equilibrado, los celos puntuales, normalmente son superados y no presentan mayores problemas.”

 

COMO PROFESIONAL, ¿QUÉ AYUDA PUEDES OFRECER A LAS FAMILIAS QUE ESTÉN PASANDO POR ESTA SITUACIÓN?

“En consulta el trabajo que se realiza tanto con padres como con sus hijos es el siguiente:

Prevención: Es el medio más sencillo, natural y eficaz de evitar la reacción celosa. (anteriormente mencionado)

Educación de la afectividad basada en la cooperación, la confianza en los demás, el altruismo y en una visión positiva de las relaciones humanas y ofreciendo modelos familiares consecuentes.

Modificación de conducta : reforzando conductas positivas e incompatibles con la reacción de celos e ignorando las inadecuadas.

Retribución cognitiva: Ayudar a discriminar y comprender las verdaderas causas de los problemas y de los éxitos, de los afectos y las reprimendas. Esto se consigue con técnicas específicas pero también a través del diálogo razonado y de la coherencia de nuestras actuaciones.”

 

Sin lugar a dudas, Natalia nos ha arrojado muchísima luz sobre un tema tan delicado y que tantos quebraderos de cabeza puede traernos.

Es maravilloso que existan profesionales como ella que puedan trabajar con las mamás y papás para que haya mayor equilibrio familiar y para resolver estos problemas que tanto daño pueden hacer a nuestros hijos si no seguimos unas pautas adecuadas.

Agradecerte enormemente Natalia tu tiempo, tu paciencia y que hayas querido compartir con todos nosotros estos consejos tan útiles e importantes.

Os animo de verdad a que conozcáis a Natalia y el trabajo que realiza en otros ámbitos de la psicología infantil en Psico Crecer Más. También podéis seguirla en twitter.

 

Espero que este post os haya resultado tan apasionante e interesante como a mí gracias a la maravillosa colaboración de Natalia Pérez.

 

Si este post te ha parecido útil o interesante, te agradecería enormemente que lo compartieras en tus redes sociales.

¡Gracias!

 

 

 

 

 

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