PARQUE DE BOLAS EN SEVILLA: NUESTRA ELECCIÓN PARA EL CUMPLEAÑOS DE MARCELO

Hace solo unos días celebramos el segundo cumpleaños de Marcelo. ¡Todavía me parece mentira que haya pasado este último año tan rápido! Y en pleno Agosto optamos por repetir y celebrarlo en un parque de bolas en Sevilla, al igual que en su cumple anterior.

Tuvimos nuestras dudas cuando cumplió un año porque realmente tan pequeño no sabíamos si iba a disfrutar de un parque de bolas. A fin de cuentas, lo más importante para nosotros es que él estuviera cómodo y se lo pasara pipa, que para eso es su fiesta. Además, contábamos con el handicap de las múltiples alergias alimentarias de su hermana ya que en esa fecha solo había superado la del huevo.

Así que, necesitábamos un lugar que cumpliera con estos requisitos:

  1. Que tuviera zona para bebés o niños más pequeños donde Marcelo pudiera jugar y disfrutar sin problema.
  2. Que tuviera zona para niños más mayorcitos para que su hermana y el resto de invitados pudieran disfrutar también.
  3. Que nos pusieran facilidades de cara a la merienda de los invitados para que todo estuviera libre de alérgenos. Para nosotros es fundamental que en el cumple de nuestros hijos no haya absolutamente ningún alimento al que le tengan alergia alguno de los dos.
  4. Que tuviera aire acondicionado. Puede parecer obvio pero no. Os aseguro que es fundamental en pleno mes de Agosto en Sevilla.
  5. Que permitieran el acceso a los adultos. Hay muchos parques de bolas en Sevilla y en Utrera en los que no permiten la entrada de adultos a las instalaciones y hay que permanecer en la cafetería o incluso fuera del recinto. En nuestro caso no es una opción. No nos gusta que no se nos permita estar. Y mucho menos con Marcelo ya que es súper pequeño como para eso.

 

Tanto en su primer cumpleaños como en esta segunda ocasión elegimos celebrarlo en Canguro Aventura. Ya conocíamos algún otro parque de bolas en Sevilla pero no me encajaba ya que en la zona de bebés no nos dejan pasar y es una monitora quien se encargaría de él. Y como os decía antes, no nos gusta.

Según nuestra experiencia, tanto la del pasado año como la de éste, si tenéis que elegir un parque de bolas en Sevilla para celebrar el cumpleaños de vuestros peques, os recomiendo Canguro Aventura. Os explico el por qué.

 

¿POR QUÉ ELEGIMOS ESTE PARQUE DE BOLAS EN SEVILA?

 

Hay muchos motivos por los que decidimos volver a repetir la experiencia y celebrar de nuevo el cumple del chico en este parque de bolas. Os resumo lo más importante para nosotros.

 

FACILIDADES PARA ALÉRGICOS

El año pasado, para el cumple de Marcelo, Alessandra solo había superado la alergia al huevo. Le quedaban otras ocho más (leche, trigo, soja, carne de cerdo, pescado blanco, pescado azul, legumbres y tomate). Imaginaos lo que supone organizar un cumple en un lugar público y bajo estas circunstancias.

En Canguro Aventura todo fueron facilidades. Hasta tal punto que acabé emocionada, y no exagero. En este último año y medio nos han hecho mucho daño debido a las alergias de mi hija y encontrar gente tan empática y que hace las cosas tan fáciles fue tremendo.

Me permitieron entrar en todo momento en la cocina. Se me consultó qué alimentos sí eran aptos para comprar ellos justo los que podía comer mi hija.  Nosotros llevamos nuestro bizcocho así que la tarta que ellos incluían en el precio del cumple se la pusimos a los papás y a las mamás en cafetería.

Todos los utensilios fueron lavados a conciencia con estropajos nuevos, para evitar la contaminación por trazas.

En resumen. Fue un cumpleaños seguro, en el que nos sentimos comprendidos y ayudados por todo el equipo del parque. Y eso nunca lo olvidaré.

Nada más que por ello, volvieron a ser primera opción este año.

En esta ocasión ha sido diferente porque Alessandra ya superó todas las alergias y Marcelo es alérgico al huevo. La pizza y los snack estaban libres de huevo así que no había problema.

Lo único que me pidieron es que la tarta que yo llevara tuviera etiquetado debido a la nueva normativa, que así lo exige. Así que elegimos una tarta de mercadona que está buenísima y la que nos ponen allí la disfrutaron los adultos.

 

PERMITE EL ACCESO A LOS ADULTOS

Me gusta este parque de bolas porque es diáfano y no tiene ninguna zona que suponga un peligro para los peques. Además, permiten que los adultos estemos dentro en todo momento. Para mí eso era y es indispensable. Pude jugar con mis hijos, supervisar sobre todo a Marcelo que ya quería subirse a las atracciones de los más mayores (¡¡no conoce el miedo!!) y bueno, en definitiva, disfrutar con ellos de la fiesta.

En Utrera no encontramos ningún parque de bolas de estas dimensiones y que nos permitan estar dentro todo el cumple.

 

PINTACARAS Y OTRAS ACTIVIDADES

Después de la merienda, una monitora baja a pintar la cara de los peques. Usan una pintura que se quita muy fácilmente. Aún recuerdo que este año mi hija fue dos días al cole con la nariz roja tras haber estado en una fiesta de cumpleaños en la que le pintaron la cara con no sé qué pintura que no se iba de ninguna de las maneras. Y la pobre se hartó de llorar en casa porque quería quitársela.

Además hacen dibujos preciosos. Aquí os dejo una foto de Alessandra de una visita que hicimos al parque de bolas antes del cumpleaños. ¡¡Mirad qué guapa!!

También se hacen otros juegos, como el juego del pañuelo o coreografías. Sí que es cierto que echo de menos juegos más adaptados a la edad de los peques. En el caso de mi hijo no pudo jugar a ninguno de ellos ya que con dos años ni seguía las coreografías ni sabía jugar al pañuelo.

Y un poco más de coordinación en los juegos. No nos enteramos de algunos que se hicieron así que nos los perdimos. Y el último, que fue a petición nuestra porque no habíamos disfrutado de ninguno, fue bastante breve.

La verdad es que en ese sentido sí que estaría bien que hubiera más variedad de juegos cooperativos y mejor preparados ya que 4 horas de parque de bola son muchas horas y los peques se cansan de jugar a lo mismo todo el tiempo. Ese kit kat les viene de maravilla.

 

CAFETERÍA CON CRISTALERA

La cafetería de este parque de bolas está genial porque es amplia y tiene una enorme cristalera desde la que podemos verlo todo. Nosotros nos turnábamos: un rato mi marido y otro rato yo. Y el que se quedaba en cafetería podía asomarse sin problema para ver a los peques.

Lo único es que en la cafetería no se escucha la megafonía por lo que, si algún peque quiere salir y sus papás en ese momento no están mirando para el parque o para la puerta de salida, es complicado que se enteren a no ser que vaya alguien a avisarles. Al igual que cuando toca la merienda o entregar los regalos.

Lo que pedimos en cafetería va a una cuenta conjunta y a la hora de la salida, en “recepción”, se abona todo. Mucho más cómodo y fácil.

 

Estos son los principales motivos que nos llevaron a volver a confiar en este parque de bolas en Sevilla para celebrar el segundo cumpleaños de Marcelo.

¿Vosotras recurrís a parques de bolas o sois más tradicionales?

Total de visitas Visitas hoy

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *