PRIMERA VISITA AL DENTISTA
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PRIMERA VISITA AL DENTISTA (y cómo consiguió que no volvamos)

Hace unas semanas, Alessandra se empezó a quejar de que le dolían los dientes. No sabía decirme cuál pero acerté a verle en una muela un puntito oscuro que me puso en alerta. Había llegado el momento de su primera visita al dentista. Pedí cita en la clínica a la que yo voy. He de decir que a mí me han tratado siempre de maravilla y consiguieron que dejara de tenerle pánico.
Estoy contentísima con mi odontóloga pero me equivoqué al elegirla para mi hija.

LA LACTANCIA MATERNA NO PROVOCA CARIES

Que de entrada me diga que la caries es consecuencia de la lactancia está mal, muy mal. Básicamente porque es mentira.
La lactancia materna previene la caries. ¿Cómo va a provocarla, criatura?
Estamos hablando de blanco o negro. De algo que es totalmente incierto.
Y que yo sepa más que el profesional que va a atender a mi hija… pues como que no me inspira mucha confianza, no.

Mi peque tuvo un comportamiento ejemplar. Hizo todo lo que le pidió la dentista, sin rechistar. Ojo, que con 3 años y pico tiene mérito no ponerse a temblar en una sala tan fría, con gente desconocida y hurgándole en la boca.
Pues al terminar, nos suelta que en la próxima visita habrá que empastar y que mami se tiene que quedar fuera.
Imaginad mi cara.
Al ver mi expresión, se justifica diciendo que si no se va a portar mal.

What!?
¡Pero si mi hija no podría haber colaborado más!
Y eso de portarse bien o mal… uf!
Si yo tengo miedo en determinadas circunstancias y el miedo (que es irracional) me hace llorar, temblar o gritar… ¿alguien pensaría que me estoy portando mal o simplemente entenderían que estoy asustada?
Pues eso.

Así que salí de la consulta decepcionada. Muy decepcionada.
Había estado días preparando esa visita, hablando sobre la salud dental, sobre los doctores que nos curan la boquita… y todo al traste en segundos porque evidentemente mi hija me miraba con cara de “mamá, ni de coña me dejes aquí sola”.

Y para colmo le dijeron algo de que si los Reyes Magos la estaban viendo para ver cómo se portaba o algo así… Aluciné pepinillos.

En resumen: la primera visita al dentista fue un auténtico fiasco.

EN BÚSQUEDA DE UNA DENTISTA “RESPETUOSA”

Así que comencé a buscar otra opción y a través de mi facebook me recomendaron a la doctora Andrea de la clínica Ortodont. Me aseguraron que era pro crianza respetuosa (¡manda huevos eh! Que tengamos que andar así para que los profesionales sean profesionales y estén actualizados. Bueno, y de camino que sepan tratar a los niños…)

Pues teniendo en cuenta que las recomendaciones vinieron de personas en cuyo criterio confío no me lo pensé y pedí cita.

Fuimos hace unos días y la experiencia ha sido maravillosa.
Tienen una salita de espera justo al entrar con un montón de juguetes de todo tipo (biennnnn!!!) y mis peques estuvieron jugando un buen rato (llegamos casi con media hora de antelación).

El trato de la doctora fue inmejorable. Me hizo numerosas preguntas sobre el embarazo y el parto y sobre cuestiones de salud, alimentación e higiene dental de mi hija. Todo con la puerta de la consulta abierta. Maravilloso. Daba la sensación de libertad y mi hija iba y venía con juguetes a la consulta.

Luego la sentó en el sillón de los pacientes y tras comprobar que tenía una caries, comenzó a explicarle todo lo que le haría en la próxima visita (no pudo empastarse ese día porque estaba malita y tosía con demasiada frecuencia). Mi hija alucinaba, estaba encantada y se dejaba hacer.

Lo que más costó fue convencerla de que teníamos que marcharnos… ¡qué diferencia!

La doctora Andrea sabía de lo que hablaba. Sabía de lactancia, de las consecuencias de los partos instrumentalizados… y me dio unas pautas muy interesantes.

En definitiva: estoy feliz con nuestra nueva dentista. Y tanto es así que en unos días iremos con Marcelo a su primera visita ya que mi ratón tiene ocho dientes a sus 15 meses y come como un hombre ja ja

 

Mamis, de verdad. Nuestros hijos tienen el DERECHO de estar acompañados en todo momento por nosotras o por su papá. ¿Cómo va a tener menos miedo un niño solo que con su familia? ¡Es absurdo!
Nuestra obligación es estar, consolarles, acompañarles y por supuesto supervisar que se les trate con respeto y delicadeza.
Que eso de echar a los papás y mamás de las consultas me suena demasiado a “sin padre ni madre delante hago lo que me dé la gana, lo más rápido y lo más fácil para mí”
Buscad dentistas respetuosos porque vuestros hijo e hijas lo merecen.

 

Aprovecho para recordaros este post que escribí en el que gracias a la colaboración de OdontoKids, os resumía algunas recomendaciones para la higiene bucal de los más pequeños.

¿Habéis tenido buenas o malas experiencias en el dentista con vuestros peques?
¡Contadme!

 

Imagen: Pixabay

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10 Comentarios

  • Responder Chamaida Fajardo 28 noviembre, 2017 en 12:51

    Que grandes verdades dices, fastidia mucho que siempre se escuchen ese tipo de mitos alrededor de la teta.. ya cansan la verdad.
    Encontrar un dentista y cualquier médico respetuoso con nuestros peques en ocasiones, es misión imposible. Y lo de nños buenos niños malos ya repatea directamente. Gracias por el post, saludos

  • Responder Pilar_MamasFullTime 28 noviembre, 2017 en 15:00

    Uuuffff… no me extraña que te fueras sin la más mínima intención de volver, se puede ser muy buen profesional pero sin dejar de tener empatía con el paciente..¡¡y más si es un niño, leñe!!

  • Responder mashabclothingandmore 28 noviembre, 2017 en 18:32

    Muchas gracias. Es bien importante cobijarse en las manos de profesionles. El papel del ortopediatra y como reciba la primera vez al pequeño hará la diferencia muy marcada de cómo será la experiencia en cada visita.
    Hagamos de ir al dentista una experiencia normal, no algo traumático ni doloroso.

    Besos

  • Responder Mónica RDC 28 noviembre, 2017 en 19:14

    Bueno el mio ha ido pero a mi dentista, que cada vez que voy yo, le dan un vistazo a él. Como los conoce, la verdad es que no pone pegas, lo ve como un juego y se deja mirar jeje. de momento cero problemas, así que no hemos tenido crisis de esas de cogerle miedo.

  • Responder Vero de La Opinión de Mamá 29 noviembre, 2017 en 11:34

    Vaya dentista!!!!! Tiene tela…

    Por experiencia ( mi marido es odontólogo ) te diré que los padres están fuera en casos extremos pero que sino, entran, para consolar, acompañar o lo que sea.

    Pero, debo decirte que la lactancia materna sí puede producir caries en el caso en el que dejes al bebé dormido al pecho ya que se produce la llamada ” caries del biberón”, que pasa cuando se les deja con la tetina en la boca, pues lo mismo con el pezón si rezuma algo de leche ( o al menos, es lo que a ellos les enseñan en la facultad ).

    No la disculpo eh? Pero quizá te lo dijera por eso.

  • Responder La sonrisa despeinada 29 noviembre, 2017 en 12:34

    Pues reconozco que aún no les he llevado al dentista. A Piticli porque su pediatra le echa un vistazo siempre y está todo perfecto (aunque sé que debería) y a Pitufona porque ya nos tocará debido a su enfermedad ir al odontopediatra del hospital…por supuesto eso de que la mami se quede fuera, a menos que es que te desmayes o montes un número lo veo fatal. Yo siempre estoy en cualquier prueba que hacen a mis hijos, hasta en rayos x.

  • Responder Papás casi primerizos 29 noviembre, 2017 en 12:34

    Me indignan profundamente este tipo de profesionales desactualizada, me hierve la sangre…suerte que después diste con una dentista respetuosa, porque madre mía. Y oye, qué obsesión con echarle la culpa a la teta de todo!! Un post muy necesario para que otras mamás/papás sepan que tienen derecho a acompañar a l@s peques

  • Responder Cuestión de Madres 30 noviembre, 2017 en 17:50

    Creo que es lo mejor que has podido hacer. Cambiar de profesional. Si no nos gusta de primeras no hay que tener miedo al cambio. Siempre debemos de ir donde nos den tranquilidad y más si se trata de nuestros hijos. En mi caso estoy feliz con mi odontopediatra. Por norma, no dejan que entren los padres, pero si lo pides no ponen ningún impedimento. Y es lo que digo. Si no se pide no se puede cambiar las costumbres 😉

  • Responder EL COLLAR DE MACARRONES 1 diciembre, 2017 en 10:02

    No me lo puedo creer. Que poca profesionalidad pedirte que la madre se quede fuera, me parece muy fuerte.
    En momentos como esos la madre ayuda mucho, les da tranquilidad y confianza. No me creo que los niños en esa situación se comporte mejor sin sus madres
    Menos mal que cambiaste a otra dentista.

  • Responder Mis chicos y yo 1 diciembre, 2017 en 16:19

    Lo cierto es que he queddo anonadada con la primera dentista. Con mis hijos siempre he estado en la sala si les han tenido que empastar o incluso arrancar una muela. A lo mejor lo que pasa es que , aunque como tu dices es buena dentista, no es especialista en niños y eso se nota. Menos mal que después encontraste a Andrea!!

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