Reflexiones

SE NOS HA IDO LA OLLA

Se nos ha ido la olla con tanta fiesta. Con Halloween, con la Navidad, con los cumpleaños y ahora también con las graduaciones.

Se nos ha ido la olla festejando, intentando dejar a un lado los problemas y las preocupaciones y centrándonos en los momentos, en la felicidad pasajera, en disfrutar en familia.

Se nos ha ido la olla haciendo de cualquier ocasión un motivo para reunirnos. Se nos ha ido la olla ilusionándonos con los preparativos, emocionándonos en los cambios de etapa, con el pasar de los años. Viendo, a través de los ojos de nuestros hijos, la vida pasar con una rapidez que asusta.

Se nos ha ido la olla siendo felices a ratos, intentando aparcar la rutina unas cuantas veces y saliendo de nuestro día a día.

¿De verdad? ¿Se nos ha ido la olla?

Sé que hay celebraciones que están suponiendo un despliegue importante de dinero y que no es necesario. Pero ése es otro tema. Y creo que hay que saber diferenciar.

He leído el artículo publicado por Emilio Calatayud, el famoso y mediático juez, y no estoy en absoluto de acuerdo con sus declaraciones en este sentido.

No logro entender qué tiene de malo celebrar. Por qué es un problema importar tradiciones de otros países o simplemente querer festejar, sin más. ¿Acaso no es la vida complicada de por sí? ¿Qué tiene de perjudicial ponerle un poco de chicha?

Mi hija se gradúa mañana martes. Es su paso de infantil a primaria. Y estamos nerviosos y ansiosos por ver lo que, con tantísimo cariño y esfuerzo, nos han preparado a las familias para ese día. Va a ser emocionante. Porque no solo es emocionante acabar bachillerato o el fin de la FP o de una carrera.

Para mi hija de 5 años es igualmente emocionante y novedoso acabar su etapa de infantil y pasar a otra clase, con otra maestra, con otras rutinas y otras formas de hacer las cosas. Es un cambio importante para ella. Aunque solo tenga cinco años. Y es que, a veces tengo la sensación de que cuanto más pequeños son, menos importantes parecen sus logros y sus sentimientos. ¿Por qué?

No se trata, como afirma él, de hacer una fiesta por simplemente cumplir sus obligaciones. Yo no festejo en base a sus notas o a sus calificaciones (a las que por cierto les doy la importancia justa, ni más ni menos). Festejamos que ha pasado una etapa difícil y maravillosa a la vez. Festejamos también el esfuerzo que ha realizado, ¿por qué no? ¿Acaso a los adultos no nos gusta que en nuestro trabajo nos premien y nos reconozcan el trabajo bien hecho, aunque sea nuestro deber?

Celebraremos gustosos la graduación junto a ella. Vendrá su abuela de Huelva especialmente a darle una sorpresa y su padrino ha pedido el día libre en el trabajo para acompañarnos. Ella no lo sabe. Va a ser muy especial. Y lloraremos… ¡seguro!

Porque ese día pasará por nuestra mente la imagen de nuestra niña con 2 años y pico, con su taleguita de cuadros y su chándal del cole, dispuesta a iniciar una aventura que no sabíamos a dónde nos llevaría. Recordaremos las lágrimas que algunos días le costaron y las lágrimas que tantas veces nos costó a nosotros. Recordaremos la lucha con sus alergias, lo duro que ha sido… eso solo lo sabe quien lo ha pasado…

Recordaremos el día que vino a casa gritándonos que había empezado a leer y cómo lo intentaba con cada palabra que veía. Recordaremos las veces que nos asomamos a escondidas por el patio y la vimos feliz, jugando con sus amigas, corriendo de un lado a otro.

Recordaremos los trabajitos que hicimos juntas. Y las excursiones que tanto disfrutamos. Recordaremos las funciones de Navidad y los bailes de fin de curso. Las tutorías, las palabras cariñosas de su seño a la que tanto echaremos de menos. Recordaremos cuánto ha crecido en estos tres años… y no solo por fuera.

Va a ser un día emocionante. Y lo vamos a celebrar. Aunque algunos piensen que se nos haya ido la olla.

 
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4 Comments

    • AdoroSerMama

      ¡Muchas gracias! La verdad es que sí, estas pequeñas cosas nos dan la felicidad y ¿por qué no celebrar la vida? No hay nada de malo en ello. Otra historia sería hacerlo cada año, premiar con regalos a los niños por aprobar exámenes… no sé! Pero, ¿qué tiene de negativo para ellos una graduación al terminar infantil?

  • Inma

    Me ha encantado el post !!!
    La verdad es que respecto mucho a este señor ,pero en esto estoy en total desacuerdo y creo que es una etapa nueva la que comienza en este caso tu pequeña y creo que es precioso que le hagan un acto de graduación .
    Espero que lo paséis genial y seguro que habrá lágrimas.

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