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REGALOS PARA LA HERMANA MAYOR, ¿SÍ O NO?

Ya se va acercando el esperado momento y en solo unas semanitas Marcelo estará por fin en casa con todos nosotros.

Ahora estamos cuidando cada detalle con nuestra hija con respecto a lo que hablamos de su hermano, los comentarios que hacemos… Ella está acostumbrada a estar 24 horas con nosotros y queremos que no se sienta desplazada. Es para nosotros fundamental que entienda que sigue teniendo su sitio y que eso no va a cambiar aunque ahora haya que repartir las atenciones.

Y ayer precisamente, en la sala de espera del médico, presencié una conversación entre dos mamis que me dio que pensar…

Ambas tenían bebés recién nacidos e hijos un poquito más mayores y hablaban del momento en el que la familia va a conocer al bebé. Una mami comentaba que ella le había pedido a todo el mundo que no le llevaran regalos al mayor, que tenía que comprender que cuando no era su momento no lo era y que éste era el momento de su hermana. Que es como cuando es el cumple de uno de ellos: solo recibe regalos quien cumple años, no los dos. Y que si no, no se iba a acostumbrar nunca. De hecho, a algún familiar que le había llevado regalo al mayor le había pedido que lo guardara y no se lo diera.

Y yo sin embargo pienso todo lo contrario.
Creo que el momento de la llegada de un hermanito o hermanita es un momento delicado, un periodo altamente sensible para el/la mayor en el que debe asumir que tendrá que “compartir” a papá y mamá, los mismos que antes eran solo “suyos”. Y creo que con el gesto de que le entreguen un detalle se sentirá menos apartada, menos fuera de lugar.

Ya cuando alguien me pregunta por el embarazo y habla de Marcelo, siempre suelo decir: “¿y has visto la camiseta tan bonita que lleva hoy Alessandra?” O “¿y te has dado cuenta lo guapa que está hoy Alessandra?” Y cosas por el estilo. Porque si no, las conversaciones con la gente son monotemáticas: el embarazo, cómo será el parto, lo bonito que es el nombre de Marcelo, etc. y muchas veces a mi niña ni caso, cuando antes eran todo miradas y atenciones para ella.

Me parece un cambio demasiado radical para una niña de dos años y medio.

Así que sí. Mi hija recibirá un súper regalo de parte de su hermano cuando nazca al igual que ella le hará un regalo a él. Y algunas cosillas tendré compradas para quien no le traiga nada a ella, aunque sean chorradas…

Ya tendrá tiempo de darse cuenta de que cada cual tiene su momento. Pero creo que intentar que se dé de bruces con esta realidad a esa edad y de forma tan brusca puede ser perjudicial para ella.

Espero no estar equivocándome…

Y vosotras, ¿qué opináis? ¿Os habéis encontrado en esta misma situación alguna vez?

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3 Comentarios

  • Responder Inma 27 mayo, 2016 en 19:51

    Estoy deacuerdo contigo!!! Hay que hacerles participe, Yo a mi madre siempre le digo que al mayor le lleve algo….

  • Responder Ana (AMApsicologia ) 27 mayo, 2016 en 20:29

    Me encantó el artículo!
    Y estoy de acuerdo contigo, Cristina… Regalos para la hermanita mayor, también. Y por una razón muy sencilla… Se celebra, se le regala, porque al nacer el peque, ella se convierte en hermana mayor!
    No sólo nace un hermanito: También nace una hermana mayor.
    Y eso es motivo de celebración!

    Y además, atención, abrazos y mimos, nunca jamás hacen daño a nadie… Qué tal un poco de eso, y de regalos, también para los papás y mamás, que también nacen a una nueva forma de maternidad? 😉

    Abrazos!

    Ana (AMApsicologia )♡

  • Responder lucia 28 mayo, 2016 en 08:27

    Yo soy mucho de término medio. Comparto que es un momento difícil, pero que cada visita que venga le traiga un regalo, me parece excesivo. En mi caso quise que la mayor conociera a la pequeña estando solamente los 4. Que fuera un momento lo más íntimo posible sin abuelos o visitas por medio. Cuando llegó a ver al bebé se encontró un regalito en la cuna. Le dijimos que se lo traía su hermana pequeña y se puso súper contenta. Era un juego pequñito de discriminación visual. Ni mega regalos ni mogollón. Con eso fue más que suficiente.
    Y por otro lado también hay que saber dedicarle un tiempo exclusivo a los mayores para hacer cosas especiales. Lo agradecen y facilita mucho las cosas.
    Yo puedo decir que soy una de las afortunadas que tiene a la mayor totalmente enamorada de la pequeña :)

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