Me encanta leer. Por desgracia tengo menos tiempo del que me gustaría para dedicar a la lectura pero procuro inculcarle a mis hijos el amor por los libros. De hecho, con apenas 22 meses, Marcelo los devora. Y nunca tiene suficiente. Siempre quiere otro, y otro, y otro. Así que, con el paso de los meses, hemos ido creando nuestra particular biblioteca en su habitación, con gran cantidad de libros tanto para él como para su hermana, a la altura de sus manos para que puedan coger el que le apetezca cuando les apetezca. Me gustaría estrenar esta sección con un libro maravilloso que ha causado auténtico furor en casa…
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5 CONSEJOS PARA MEJORAR LA COMUNICACIÓN CON TUS HIJOS
Esto de la maternidad es un continuo aprendizaje. Sobre todo si las mochilas que traes de tu propia infancia pesan demasiado. Desprenderse de ellas y abrir la mente a nuevos caminos es fundamental si verdaderamente queremos vivir una maternidad plena y feliz y sobre todo si queremos hacer felices a nuestros hijos. Asisto a una escuela para padres que se imparte en el colegio al que va mi hija. A cargo de una maravillosa profesional, Mari Carmen Díaz, experta en inteligencia emocional y mindfullnes, que nos ayuda a entender a nuestros hijos y a ver lo que no somos capaces de ver por nosotros mismos. En la última sesión a…
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PUESTOS A ODIAR…
Parece ser que para encajar tienes que odiar. Al que piensa diferente. A quien no cree en lo que tú crees. A la que no hace las cosas como tú las harías. A quienes consiguen lo que a ti te gustaría conseguir.
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ESO SOLO LE PASA A LOS DEMÁS
Cuando escuchamos una noticia en la televisión sobre un intento de secuestro en la puerta de un colegio o sobre algún profesor que ha abusado sexualmente de una alumna nos llevamos las manos a la cabeza. Y creo que inconscientemente pensamos: «eso solo le pasa a los demás» Igual que el cáncer, los accidentes de tráfico o el acoso escolar. Nunca te planteas que una desgracia así vaya a caer en tu familia.
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ALERGIA A LA LECHE: CÓMO LO DESCUBRIMOS.
Alessandra nunca había sido una niña de ponerse malita. En dos años apenas recuerdo una otitis a los dos meses de vida y poco más. No se resfriaba y ni hablemos de bronquitis o laringitis. Sus dos primeros años de vida fueron súper tranquilos en ese aspecto. Todo comenzó cuando Marcelo tenía cinco días de vida. Mi marido estaba fuera de gira esa semana y mi suegra vino a echarme una mano. La noche que llegó fuimos a cenar a un bar cerca de casa y pedimos pizza y de postre tomamos helado.